martes, 24 de septiembre de 2013

Qunua Plagas

Están muy relacionadas a la ocurrencia de sequías o veranillos que se presentan normalmente en las partes altas de los Andes durante la época de crecimiento de la planta.
Las plagas de la quinua se pueden agrupar según el daño y los insectos causantes (FAO, 1990) (Cuadro 9).
Cuadro 9
Listado de las principales plagas de la quinua
Daños / control químico Nombre vulgar Nombre científico
Cortadores de plantas tiernas Ticonas o ticuchis Feltia experta
Cebos a base de Triclorfón Gusanos de tierra Spodoptera sp.
(Diipterex R/) Copitarsa turbata
Agrotis ipsilon
Minadores y destructores Kcona kcona Eurysacca melanocampta
del grano Chako (Bolivia)
Metamidofos (Tamarón R/) Mosca minadora Liriomyza brasiliensis
Oruga de hojas Hymenia recurvalis
Polilla de la quinua Pachyzancla bipunctalis
Gusano medidor Perisoma sordescens
Insectos masticadores y Acchu, karhua Epicauta latitarsis
defoliadores Padre curo
Endosulfán (Thiodan R/) Pulguilla Epitrix subcrinita
Picadores y chupadores Pulgones ,kutti Myzus persicae
Dementón-S-metílico Piojo de las plantas Macrosiphum
(Metasystox R/) Cigarritas Bergallia sp.
Dimetoato (Royor R/) Llaja, trips Franklinellia tuberosi
La aplicación de un insecticida se debería considerar siempre como una medida extrema. En la mayoría de las veces la incidencia de insectos puede ser reducida con medidas de control biológico; mediante evaluación se puede determinar la severidad de la infestación. Si se presenta en nivel bajo, no requiere tomar medidas de control; algunos insectos pueden ser controlados por sus enemigos naturales o necesitan sólo captura a mano (Peralta, 1987). La aplicación de métodos de control natural es practicada en forma tradicional por muchos campesinos y es ciertamente un aspecto del cual hacen falta mayores comprobaciones y divulgación.
La evaluación en tres etapas (Peralta, 1987), consiste en:
  • Contar antes del deshierbe los insectos cortadores Copitarsia turbata en 100 plantas.
  • Entre el deshierbe y el aporque contar las larvas de Eurysacca y Epicauta, colonias de áfidos, predatores (chinches), Anthocoridae, Nabidae, arañas y coccinélidos en 100 brotes terminales.
  • Durante la maduración del grano contar las larvas de Noctuideos, Eurysacca, colonias de áfidos y predatores mencionados en la segunda etapa, en 100 panojas.

La preparación adecuada y los aporques oportunos de los terrenos destruyen la mayor parte de las pupas invernantes que se encuentran en la tierra y ayudan a evitar la emergencia de los adultos de Noctuideos. El control manual de los insectos cortadores y de Eurysacca favorece la población de insectos benéficos como arañas, chinches, coccinélidos, etc.

Tarwi Plagas

Aparentemente, el cultivo es poco atacado por plagas, salvo en épocas de sequía. Es durante las temporadas secas (veranillos) de los Andes cuando se presenta la aparición de plagas. En base al trabajo de Frey y Yábar (1983) se ha preparado un cuadro resumen, completado con la información de Luglio (1980).
Cuadro 23
Principales plagas del tarwi
Nombre común Nombre científico Ataque
Insectos del suelo    
Cortadores Feltia spp. Larvas cortan plántulas
  Agrotis  
  Copitarsia turbata  
     
Gusano peludo Astylus Larva corta cotiledones
de la semilla   y raíz; adulto come polen
     
Barrenadores    
Gorgojo barrenador Apion spp. Galerías en la base y tallo
del tallo    
Minador de hojas Liriomyza sp. Minan las hojas
    Comen parénquima
     
Picadores    
Trips Frankliniella spp. Perforan hojas, castran flores
Cigarritas Bergalia Consumen savia
    Transmiten virus
     
     
Masticadores   Consmen hojas
Loritos Diabrotica spp. Consumen hojas
Carhua Epicauta  

lunes, 23 de septiembre de 2013

Tarwi Enfermedades

La enfermedad más importante es la antracnosis, producida por el hongo Colletotrichum glocosporioides.

El hongo ataca el tallo, produciendo manchas necróticas; el ataque continúa en las hojas y brotes terminales, destruyendo los primodios florales con lo que afecta seriamente la producción de granos. Las vainas atacadas presentan lesiones hundidas de color rojo vino a pardo. Las semillas tienen un aspecto "chupado" en los ataques severos, en cambio los ataques leves no se advierten fácilmente, menos en semillas oscuras. Como la difusión de esta enfermedad se hace a través de la semilla, es muy importante su desinfección con un fungicida (ver más adelante en Siembra). En general se observa menos ataque de antracnosis en variedades procedentes del norte del Perú y Ecuador.

Cuando el cultivo tiene en su etapa inicial un exceso de humedad, puede ser afectado por otro hongo, la Rhizoctonia, que ataca el cuello de la raíz. Al comienzo produce una mancha marrón oscura, luego se presenta marchitez y finalmente las plántulas mueren.

La marchitez en plantas adultas es ocasionada por Fusarium oxysporum, en especial en campos con mal drenaje.

Finalmente, la roya del Lupinus se presenta formando pústulas que al final se observarán como un polvillo de color anaranjado en las hojas, tallos y hasta frutos.
Cuadro 22
Principales enfermedades del tarwi
Nombre común Patógeno Control
Antracnosis Colletotrichum glocosporioides Desinfección de semilla
     
Quemado del tallo Ascochyta sp.  
  Phoma lupini  
     
Marchitez Rhizoctonia solani Drenaje
  (plantas jóvenes)  
  Fusarium oxysporum Rotación de cultivos
  (plantas adultas)  
     
Roya Uromyces lupini Rotación de cultivos
     
Mancha anular Ovularia lupinicola Innecesario
     
Pudrición de la base del tallo Sclerotinia sclerotiorum Rotación de cultivo

Quinua Problemas fitosanitarios

Normalmente, la quinua es poco atacada por plagas y enfermedades cuando se la cultiva asociada con maíz o habas. En cultivos puros y con niveles altos de intensificación aparecen una serie de problemas fitosanitarios según las condiciones climáticas.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tarwi Problemas fitosanitarios

El tarwi es relativamente libre de enfermedades, sin embargo en campos de monocultivo se pueden presentar enfermedades y plagas que afectan seriamente la producción. Frey y Yábar (1983) han elaborado un detallado manual del cual se ha extraído la información más resaltante.

Quinua Requerimientos de suelos y fertilización

A menudo se ha indicado que la quinua es un cultivo rústico y que se produce en suelos pobres. Aunque efectivamente se puede desarrollar en estos suelos, los rendimientos serán lógicamente bajos.

La quinua prefiere suelos francos, semiprofundos, con buen contenido de materia orgánica y sobre todo que no se anieguen; con tan sólo 4 a 5 días de exceso de humedad se afectará su desarrollo.

El pH del suelo debe ser neutro o ligeramente alcalino, aunque algunas variedades procedentes de los salares en Bolivia, pueden soportar hasta pH 8, demostrando su carácter halófito; asimismo se ha encontrado quinua de suelos ácidos (pH 4,5) en Michiquillo y Cajamarca, Perú (Mujica, 1995, información personal).

La respuesta de la quinua al nitrógeno se ha estudiado bastante; ésta depende mucho de la precipitación en la zona y la precedente rotación de cultivos.

En la práctica, los campesinos no fertilizan la quinua, dependen de los nutrientes aplicados al cultivo anterior que es generalmente la papa. Cuando se siembra quinua después de un cereal o se repite quinua, se debe aplicar por lo menos estiércol de corral. Calzada (1951) fue uno de los primeros en estudiar la respuesta de la quinua a la fertilización orgánica y química; en ensayos efectuados en Puno y Huancayo encontró una significativa respuesta sobre todo al nitrógeno.

En múltiples investigaciones efectuadas en relación a la influencia de los diferentes nutrientes en la producción de quinua se puede concluir que, con una precipitación mayor de 600 mm, la quinua responde en forma significativa a niveles de 80 a 120 kg de nitrógeno; 60 a 80 kg de fósforo y hasta 80 kg/ha de potasio en suelos deficientes en este elemento, que muy rara vez se presenta en los suelos de los Andes.

En diferentes ensayos de fertilización de quinua, con humedad apropiada, se ha calculado que por cada kilogramo de nitrógeno por hectárea, hasta un nivel de 120 kg/ha, la producción de quinua se eleva en 16 kg/ha, lo cual, a los actuales precios de fertilizantes y grano, hace rentable la fertilización nitrogenada (Medina, 1966; Herquinio, 1971; Rivero, 1985).

Se ha encontrado además que existe una buena respuesta al desdoblamiento del nitrógeno aplicado mitad a la siembra y mitad al aporque (a los 50 días de emergencia).

viernes, 20 de septiembre de 2013

Tarwi Requerimiento de suelos

Mucho se ha indicado que el tarwi es propio de suelos pobres y marginales. Como cualquier cultivo, sus rendimientos dependen del suelo en que se lo cultive.

Cuando existe una apropiada humedad, el tarwi se desarrolla mejor en suelos francos a francos arenosos; requiere además un balance adecuado de nutrientes. No necesita elevados niveles de nitrógeno, pero sí la presencia de fósforo y potasio.

Lo que no resiste el tarwi son los suelos pesados y donde se puede acumular humedad en exceso.

En algunos campos se ha notado la presencia de plantas cloróticas (de color verde muy pálido a amarillo). Se ha atribuido esta característica a varias razones: puede ser un daño mecánico en la etapa muy temprana de la planta o una deficiencia de minerales, como magnesio y manganeso.

Se ha mencionado en muchas oportunidades que el tarwi desmejora el suelo, "lo deja muy pobre". Esta creencia popular puede tener su origen en la aparente extracción de cantidades significativas de fósforo, dejando el suelo pobre en este elemento para el siguiente cultivo.

Las laderas de cerros con suelos delgados pueden producir una cosecha aceptable de tarwi y en muchos casos se siembra con labranza cero que disminuye el peligro de erosión.